jueves, 30 de septiembre de 2010


Solía verla siempre temprano en las mañanas, tomaba el mismo tren que yo pero esperaba enfrente de la estación. Es que enfrente habia un negocio que vendía guitarras y me llamaba la atención de la forma en que las miraba. Hacia el tren mientras sus sueños se alejaban, las estaciones triste la vieron pasar. Jamás volví a verla mirando las guitarras, pero tengo la sensación que ahora esta tocando alguna canción. Hacía el tren mientras sus sueños se alejaban, las estaciones triste la vieron pasar. No hablo de drogas, no hablo de tranzas, no hablo de cosas raras. Es un pequeño anhelo, una pequeña tentación. El sueño de algunos puede ser cambiar el auto, tener una casa de fin de semana. El sueño de otros puede ser sólo tener una guitarra, para tocar esta canción que escuchas.

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